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Aunque practico el vuelo en Ala Delta desde hace ocho años, me
siento un principiante (casi un novato), pues considero, y es solamente
mi opinión, que volar sólo saben las aves, sobre todo buitres,
águilas y gaviotas entre muchas otras. A pesar de ser un principiante
en el arte de volar, necesito informar sobre las causas mas comunes de
siniestralidad en nuestro deporte, basándome en la experiencia y
la documentación analizada.
No pretendo asustar ni espantar a nadie, simplemente informar de las
causas de los accidentes, básicamente con un sólo propósito:
comunicar a los pilotos menos expertos y a las personas que sienten atracción
hacia nuestro deporte, dónde fallamos y qué se puede hacer
para evitar accidentes, además de hacer comprender que nuestro deporte
no es tan peligroso como lo pintan, sino que los fallos que provocan los
accidentes (pocos, por cierto) se pueden perfectamente prever y evitar,
con un poco de atención y sentido común.
Las cifras de accidentes en nuestro deporte son aproximadas por diversas
causas: una parte de pilotos no están federados, no existe un procedimiento
de reporte de incidencias y nadie (que yo sepa) ha hecho un estudio serio.
Hace unos 8 años se hablaba de una mortalidad del orden de 1/3000
(un accidente mortal al año por cada 3000 practicantes), cifra comparable
a la de conductores entre 18 y 25 años de coches "deportivos", e
inferior a algunos deportes mucho más populares y considerados menos
peligrosos.
En el periodo 92-97 las causas de los accidentes mortales fueron:
Olvido del pasador de triángulo: 3
Rotura cable lateral: 1
Rotura arnés: 1
Colisión en vuelo: 1
Tres accidentes por descuido al montar el Ala y dos accidentes por rotura
de material, todos se podían haber evitado con una simple revisión
prevuelo. La colisión en vuelo fue contra un parapente*,
se puede evitar con un pilotaje cuidadoso. La clave está en respetar
las sencillas normas de seguridad que rigen nuestro deporte.
* Nota: la colisión entre
un Ala y un Parapente conlleva mayor riesgo, por el enredo que se produce
con las líneas del Parapente. La mayoría de colisiones entre
Alas producen pequeños desperfectos y grandes sustos, dado que raramente
se colisiona de frente, normalmente en un toque en las puntas.
OLVIDOS DURANTE EL MONTAJE y LA REVISIÓN
PREVUELO
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Olvido del pasador del triángulo de control. Es la pieza
que une la barra de control con el montante a través de la articulación.
Su olvido provoca que el Ala se pliegue al poco de despegar y que el piloto
se estrelle contra el relieve.
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Olvido del pasador del gancho de morro o de la tensión. En
las Alas dotadas de un gancho tipo cuello de cisne, estos pasadores aseguran
que el gancho de morro y el de tensión del Ala se mantengan en su
sitio. Su olvido en los ganchos con el cuello de cisne "capado" no es posible,
pero en caso contrario es posible colocar el gancho sin el pasador de seguridad,
provocando que este se escape en una sacudida provocada por una turbulencia,
y que el Ala se pliegue y se rompa.
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Olvido de la revisión prevuelo: Los fallos enumerados anteriormente
son realmente poco frecuentes y no tendrían relevancia si todos
cumpliéramos con la "norma de seguridad numero dos: revisión
prevuelo del Ala". Es simplemente una comprobación de que todo
está correctamente montado, ningún cable está retorcido
o forzado, no se ha soltado ninguna goma, hemos cerrado las cremalleras,
etc. Pero cuando se combina un error de montaje y se olvida la revisión
prevuelo, estamos vendidos.
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"Olvidó engancharse al Ala..." En la misma sección
tenemos el relato de Carlos Puñet. Muchos pilotos todavía
recuerdan como Rafa Borràs se olvidó de engancharse al Ala
en un Campeonato de España. Tuvo una rápida reacción,
soltándose inmediatamente y sufriendo solamente leves contusiones
y una ceja partida.
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Este olvido deja al piloto en una situación muy delicada, pues en
caso de poder sujetarse a la barra de control, la altura va aumentando,
con el consiguiente incremento del peligro en caso de caída.
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Una posible alternativa sería alejarse de la montaña hasta
tener suficiente altura como para poder soltarse y lanzar el paracaídas
de emergencia, pero este no está diseñado para una apertura
en caída libre, pudiendo provocar lesiones a causa de su brusca
apertura.
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Un método antiolvido que practico desde que comencé a volar
en Ala Delta es enganchar el arnés al Ala y posteriormente introducirme
en él; en según que arneses es incomodo, pero la vida no
tiene precio.
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En ocasiones el fallo está motivado por una distracción:
estamos enganchados y recordamos o nos percatamos de algo; debemos desengancharnos
del Ala para resolverlo y entonces olvidamos volver a engancharnos.
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Otros métodos para comprobar el enganche: ya estando en la rampa
levantar el Ala y notar como tira el Arnés, o agacharnos en cuclillas
hasta notar el tirón, mirar por encima del hombro para verificar
el enganche, ... esté método tiene la ventaja que si se realiza
sistemáticamente como parte de la fase de despegue, es el único
que garantiza que saldrás al aire correctamente enganchado.
CUANDO ALGO ROMPE NUESTRA RUTINA
DEBEMOS PRESTAR MUCHA ATENCIÓN A LO QUE HACEMOS
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Olvido de las perneras. En un arnés integral no son tan importantes,
pues éste se ajusta muy bien al torso del piloto. En los arneses
de estribo o en los cocoon es otro cantar, pues todo el peso del piloto
recae sobre las perneras, que sólo se aligeran cuando volamos en
posición horizontal (en prono). Este olvido casi le cuesta la vida
a nuestro compañero Jaume "Moroso", que pudo llegar al campo de
aterrizaje sin caerse y posarse con suavidad. Durante varias semanas comprobó
que todos despegáramos con las perneras bien ajustadas.
Todos los errores enumerados en este apartado son muy fáciles de
evitar. Simplemente se debe adoptar un procedimiento y cumplirlo siempre,
y es preferible tener el procedimiento escrito en forma de "chuleta" y
llevarla a mano:
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Montar el Ala sin prisas y concentrados en lo que hacemos ("norma de
seguridad numero uno")
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Revisar el Ala después de montarla
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Si no volamos inmediatamente debemos volver a revisar el Ala antes de despegar
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Comprobar que nos hemos colocado correctamente el arnés sobre todo
las perneras, y enganchado al Ala cerrando la rosca de seguridad del mosquetón.
También es una buena idea poner un
rótulo llamativo
en la barra de control con algún mensaje de atención: |
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ROTURAS DEL ALA DELTA
Las Alas Delta están diseñadas para volar en condiciones
muy duras, y soportar cargas elevadas. Si somos cuidadosos volando, es
imposible romperla. Si tenemos una rotura, normalmente será de un
cable lateral, o la quilla tras un túmbling, o bien un tubo que
estuviese resentido de un golpe en un mal aterrizaje..
Rotura de un cable lateral.
Solamente si descuidamos el material estaremos expuestos a una rotura,
por tanto:
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prestar mucha atención a la hora de plegar el Ala, para que los
cables se acomoden sin forzarse.
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tensar el Ala prestando atención a que no se enganche un cable en
una roca, o que no tenga una vuelta.
Es especialmente delicada la articulación
de los cables laterales con el triángulo, pues esta articulación
permite, entre otras cosas, llevar los cables laterales durante la fase
de transporte, paralelos a los montantes. Si esta articulación no
funciona correctamente, y no le prestamos la debida atención, el
cable lateral se dobla a la altura del nicropres, provocando un sobre esfuerzo
que acaba deteriorándolo prematuramente, pudiéndose romper
en cualquier momento.
En un mal aterrizaje se puede golpear un tubo (transversal, borde de ataque)
quedando dañado, y si no lo advirtiéramos, podría
romperse en vuelo. Por tanto es imprescindible revisar cuidadosamente el
Ala tras un mal aterrizaje, en busca de posibles abolladuras o grietas
en los tubos principales, así como daños en pletinas y tornillos.
No quiero decir que por el hecho de pegar una capotada de escándalo
debamos desarmar el Ala. Sólo si la capotada, en lugar de ser frontal
(que afecta al morro y posiblemente al tornillo del triángulo),
es algo lateral y puede haber golpeado un borde de ataque, deberemos verificar
que no se haya abollado o agrietado.
Son los tubos laterales del triángulo. En caso de mal aterrizaje
actúan como fusibles: absorben parte de la energía y se doblan
o rompen. Los expertos en aporrizar los rompemos a pares.
Las Alas de iniciación y algunas intermedias antiguas, tienen
montantes redondos que son algo más resistentes, y en caso de mal
aterrizaje se doblan, pudiendo enderezarse y seguir en uso.
Las Alas modernas tienen montantes perfilados (forma de perfil alar,
aplanados) y ofrecen mucho menos resistencia aerodinámica, pero
son menos resistentes a un golpe lateral, rompiéndose fácilmente.
Solamente si se doblan levemente se puede enderezar.
No se debe volar con montantes doblados, pues trabajan en compresión,
y romperían más fácilmente en caso de estar doblados
que enderezados, aunque no queden perfectos.
RECOMENDACIONES
Realizar SIEMPRE revisión prevuelo, y no limitarnos a comprobar
si se ha soltado una goma de sable:
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verificar pasadores y push-pines
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que los cables no estén forzados y que no tengan hilos rotos
(sobre
todo en la articulación del triángulo, INCLUSO EN ALAS NUEVAS)
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que no haya líneas de réflex enganchadas con un sable (las
calvas no tienen este problema)
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ganchos de tensión y morro en su sitio, con el pasador colocado.
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tips antipicado colocados
Realizar una revisión anual a fondo, donde inspeccionaremos
con sumo detalle cada rincón de nuestra Ala, en busca de posibles
desperfectos: golpes en tubos principales, daños en cables, tornillos
o pletinas dobladas, vela descosida, etc.
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Continuará
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Continuará
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Continuará
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EL ARNÉS
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Rotura del cable de cuelgue del arnés.
COLISIÓN EN VUELO
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Colisión entre Alas Delta
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Colisión Ala Delta/Parapente
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Contra la Ladera
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Contra cables de alta tensión.
ERRORES EN LA INTERPRETACIÓN DEL CIELO
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Despegue en el rotor
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Absorción por un Cumulo Nimbo
Saludos y buenos vuelos.
Enrique Sancho.
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