Viernes Santo del 98, a volar. Nos reunimos unos cuantos compañeros,
algo temprano, sobre las 9:30.
Después de algunas obsevaciones y teniendo en cuenta la tendencia
de los últimos días, en cuanto al incremento considerable
del viento según avanzaba el día, nos decidimos y subimos
al Puig de Sta- Magdalena, en el término municipal de Inca.
Una
vez en la rampa vemos que efectivamente hay viento, a ojo unos 25 Km/h.
y subiendo, con algunas rachitas más interesantes, pero bastante
encarado, con lo que la decisión está clara para mi
y pienso: "Paco, si quieres volar date prisa". Algunos compañeros
no son de la misma opinión y deciden no montar.
Montamos Ignaci Borràs, su hermano Rafa y yo. Salgo el último,
ya con alguna dificultad para mantenerme en la rampa; cuando sopla se vuelve
algo turbulento. Ya estoy en el aire, soy feliz. Joder! está movido
de cojones. A pesar del ventarrón no se sube casi nada, y evidentemente
las pocas térmicas que era capaz de coger. no las podía girar
mucho tiempo, ya que estaban bastante rotas.
Bueno, con este panorama y después de una horita o quizás
algo más, decidí ir a aterrizar. Tenía dos opciones,
ir al campo oficial detras de la montaña a 1,5 km. o ir al semioficial
que está a 3 Km. Decido ir a éste último. Había
estado algo más alto este día pero ahora sólo me quedan
unos 330 m. No me hubiera costado ningún esfuerzo conseguir 80 m.
más pero hago un rápido cálculo y pienso que llegaré
bien ya que tendré bastante componente de viento en cola.
Asi las cosas abandono la ladera y comienzo el planeo hasta el campo.
Todo va según lo previsto, pero a medio camino me
encuentro con una descendencia intensa que me hace variar los planes.
Bueno, ahora en lugar de dirigirme hacia la cabeza del campo, para de esa
forma entrar viento en cara lo tendré que hacer entrando alrevés,
o sea, por el final y viento en cola. Bueno, pienso, no hay problema al
final hago un 180º y listos.
Estoy llegando al campo y observo la líneas de Alta Tensión.
Las sobrepaso, las tengo a mi derecha y están situadas paralelas
al campo. Ahora ya he llegado, me encuentro en el centro de la pista
pero mira por dónde, veo mi coche a lo lejos (este es un
campo muy largo) y en lugar de hacer un giro y entrar a tomar continuo
planeando para aterrizar lo más cerca posible del coche.
Ya estoy lo suficientemente cerca del coche voy a hacer el giro. Tengo
dos opciones, por la derecha o por la izquierda, escojo la
peor, osea, por la derecha ya que por ese lado están los cables.
Comienzo el giro pero lo hago tan planito, tan suavecito... que sin darme
cuenta he derivado una barbaridad, y ante mis ojos aparecen a unos dos
metros por delante y otros dos por debajo unos preciosos cables de A.T
(je, je me hubiera gustado verme la cara). Hago lo único que podía
hacer, que es empujar a ver si me daba para pasarlos por encima, pero que
va! tampoco tenía velociadad suficiente como para hacer eso y lo
que consigo es posarme sobre ellos.
Lo último que recuerdo es ver un tremendo fogonazo en mi plano
izq.; en ese instante perdí el conocimiento. Lo que sucedió
es que no sé cuantos miles de votios (Nota: 15.000) se encargaron
de hacer desaparecer el cable de mi plano izq.; la corriente pasó
por la barra de control y fué a soldar los tres cables de la derecha
que van unidos a una argolla junto al push pin. Gracias a "¿?" no
me quedé enganchado y cai al suelo desde una altura de unos 7 m.
Me llevé todo el impacto entre espalda y hombro izq.(en esa zona
no me rompí nada pero me ha quedado un poco destartalada) y me rompí
la mandíbula. Eso también tiene delito ya que volaba con
un casco que me venía un dedo grande.
En fin, no tuve este accidente por cometer un error, sino que fue un
cúmulo de pequeños errores lo que me llevó hasta el
suelo.
Que cada uno saque sus propias conclusiones.
Paco.
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