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Un
Ala
Delta, como cualquier aerodino, está dirigido por su piloto.
No "caemos en cualquier sitio" como suponen muchas personas. El
piloto decide a donde ir, cuándo y a qué velocidad, eso sólo
es posible con un control preciso del Ala.
El Ala Delta es el único aerodino que carece de mandos
o palancas de control, siendo el piloto, que con sus desplazamientos, altera
la posición del centro de gravedad, provocando las reacciones previstas:
alabeo
para girar a izquierda y derecha, y cabeceo para modificar
el ángulo de ataque y con ello la velocidad de vuelo y descenso. |
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El
piloto está suspendido del centro de gravedad del Ala Delta mediante
el arnés, y se sujeta al triángulo, de la barra
de control o de los montantes. Podría soltar la barra
de control y el Ala seguiría volando perfectamente, gracias a su
estabilidad.
Para girar a la izquierda desplazamos el cuerpo a la izquierda y para
girar a la derecha lo desplazamos a la derecha. Dependiendo del desplazamiento
(mas o menos hacia el lado deseado) variará el ángulo del
giro.
Hay que tener en cuenta que a medida que incrementamos el ángulo
de giro, también aumenta la velocidad de pérdida,
por tanto si deseamos hacer un giro rápido con gran ángulo,
antes de iniciarlo debemos incrementar la velocidad. |
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| Con mayor velocidad se tiene mejor control del Ala, pues
ésta responde con menor esfuerzo. Es importante tener ese margen
de velocidad en las maniobras delicadas, por ejemplo en la aproximación
o en la fase final del aterrizaje.
La velocidad de vuelo se puede ajustar según la necesidad del
momento:
-
volar despacio, para descender lo menos posible, por ejemplo mientras esperamos
que se desprenda una térmica y remontar con ella (velocidad
de caída mínima)
-
volar un poco más deprisa, a la velocidad de máximo planeo,
para volar lo más lejos posible con la altura que tenemos
-
volar a gran velocidad, por ejemplo con el viento de cara, para avanzar
del modo más eficiente posible
-
volar a muy alta velocidad para escapar de una turbulencia o una
nube tormentosa
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Para
variar la velocidad avanzamos el centro de gravedad tirando de la barra
de control: picamos. Dependiendo de cuanto piquemos, volaremos más
o menos deprisa, siempre a costa de perder más o menos altura. Un
Ala Delta con viento en calma siempre pierde altura como cualquier planeador.
Para mantener la velocidad debemos mantener la picada, pues si vamos
soltando la barra de control el Ala vuelve a la posición de equilibrio
(como la dirección de un turismo, que tras girar el volante, si
lo soltamos vuelve a la posición inicial)
A causa de la mayor sensibilidad del Ala a mayor velocidad, se debe
cuidar de no sobrecontrolar: no desplazar mucho peso al girar, para
evitar que gire en exceso.
Toda esta técnica se inicia en la Escuela de Vuelo, aprendiendo
a girar y a picar. El control preciso de la velocidad y de los giros se
adquiere posteriormente con el tiempo. |
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