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Parafraseando lo que se dijo del béisbol en la película
de Bull Durham, el aladeltismo es una cuestión simple: se despega
el ala, se gira con ella y se aterriza. Probablemente con la experiencia
de muchos años en el deporte, es claro para mí que el aladeltismo
padece un exceso de entusiasmo en mitificar un deporte que en esencia es
algo sencillo. Sin duda, existe una extraordinaria complejidad en ciertos
niveles, sin embargo al enfatizar los aspectos misteriosos,
me temo que intimidamos a los principiantes e inhibimos su aprendizaje,
lo cual me lleva a crear una lista de lo que constituye los principios
del vuelo de cross.
La lista que sigue es algo así como una reflexión de mi
idiosincrasia acerca de mi personalidad y de mi experiencia. Sin embargo,
contiene según mi parecer, una destilación de mi experiencia
en el vuelo de cross y de competición. Los subtítulos pueden
ser vistos aisladamente como reglas, pero juntos intentan proveer una organización
suelta, flexible, ágil que simplifique el proceso de decisión
durante el vuelo de cross.
En lo sucesivo se asume que el lector tiene cierta experiencia en térmicas.
Estas son habilidades técnicas que pueden ser aprendidas y consultadas
de la práctica y de libros como el excelente "Performance
Flying" de Dennis Pagen. El objetivo de este artículo es
integrar estas habilidades básicas, en una estrategia.
Lo que se dice aquí difiere de casi todo lo que se ha dicho acerca
del aladeltismo por cuanto hace foco en los aspectos emocionales del deporte.
Las reglas ayudan a resolver no problemas técnicos sino aquellos
que están arraigados en la inseguridad que tenemos los humanos cuando
nos enfrentamos con lo incierto. El aladeltismo, un ajedrez tridimensional
con algunas piezas invisibles, no es nada sino incertidumbre. Los problemas
con los que se enfrenta un piloto termiquero se pueden dividir en dos grandes
grupos: aquellos que requieren una solución basado en la persistencia
y aquellos que exigen decisión.
Estas son reglas utilizadas por los jugadores de pocker: saber cuando
retener una carta y cuando mostrarla. Los aladeltistas a veces deben tratar
con lo que tienen y a veces lo abandonan para intentar algo nuevo, algo
distinto, sin conocer los resultados. Las siguientes reglas intentan permitir
a los pilotos una elección más sencilla acerca de que camino
tomar, el de la persistencia o el de la decisión: ¿quedarse
o irse? Con estas dos ideas en mente, el siguiente material esta dividido
en tres secciones que enfatizan decisión persistencia, y aquellas
situaciones en las que el piloto debe elegir entre estas dos.
DECISIÓN
Ir por las ascendencias
Algunos años atrás leí una historia acerca de Rich
Pfeiffer volando en Ellenville (N.Y.) en un día en que él
se fue en una dirección diferente de la que tomaron los pilotos
locales. Él fue retribuido en consecuencia con el mejor vuelo del
día. Tal cual yo lo recuerdo, él remarco después que
había decidido esa dirección teniendo en cuenta la única
línea de cúmulos desarrollados mientras que los locales habían
seguido las rutas convencionales del área y se olvidaron de aquellas
nubes. Esto quedó como un axioma para mí hasta hoy: Ir
por las ascendencias.
Parece absurdo tener que recordar a los pilotos que ellos deberían
ir hacia las fuentes mas destacadas de térmicas, pero a menudo dejamos
que otras cosas interfieran con esto que es nuestro primer principio. Muchos
dejamos que se arraiguen en nosotros hábitos como por ejemplo inquietarse
por la ruta de rescate o de preocuparse por llegar al campo de aterrizaje
que siempre usamos lo cual nos distrae de encontrar ascendencias. Incluso
pilotos inexpertos tienen información suficiente acerca de donde
las ascendencias pueden estar: Nubes, cadenas montañosas, ollas,
líneas de árboles, etc. Si usted quiere permanecer en el
aire, BUSQUE TERMICAS.
Son las nubes, estúpido
En una campaña electoral en USA, James Carville pit bull de Bill
Clinton tuvo el honor de articular el lema de la campaña que derrotó
al titular George Bush, su mantra fue "es la economía estúpido",
aplicado al aladeltista sería decir: "Son las nubes estúpido".
Sobre todas las cosas las nubes son el indicador más confiable de
la ubicación y del carácter de las térmicas disponibles.
Le dicen al piloto observador donde puede haber aire ascendente, cuanto
tiempo durará, su posible intensidad, y, tan importante también,
le dirán donde no hay térmicas.
Las nubes nos dirán si es la montaña o el llano quien
esta más activo. Nos permitirán saber si hay cizallas que
podamos explotar y nos dirán si estamos dejando una masa de aire
para ingresar en otra de otro tipo. Inclusive su absoluta ausencia tiene
significado. Como ejemplo, si uno observa un agujero azul en medio de un
mar de cúmulos, debería evitar ese agujero como si se tratara
de una plaga. Por cualquier razón ya sea un terreno pantanoso o
el final de una tormenta, esas nubes nos dicen que este terreno no esta
produciendo térmicas.
Ascenso = Descenso
En el momento en que los pilotos inexpertos encuentran descendencias,
ellos cometen un grave error: giran, dan la vuelta y vuelven al lugar por
el que venían. Este es un error por dos razones: Primero si han
atravesado una descendente es muy probable que haya ascendencias en algún
otro lugar. Recuerde que la atmósfera está en equilibrio.
Si el aire esta descendiendo como loco, entonces esta elevándose
con una intensidad razonable en algún otro lugar. Segundo, si Ud.
estuvo viajando a través de descendentes, girar y recorrer nuevamente
ese camino, es garantía de que caerá como una piedra.
En otras palabras, la probabilidad de encontrar ascendentes se incrementa
notablemente cuando continuamos adelante mas que cuando giramos. Puede
sonar terrible continuar a través de las descendentes, pero usualmente
es de lejos mucho peor girar en ellas.
El hecho de aceptar que siempre hay mas térmicas adelante es
un paso fundamental en la maduración de un piloto. Creer que hay
más ascendencias por ahí, e internalizar esa creencia en
nuestro proceso de decisión nos permiten romper los lazos con nuestro
lugar de vuelo. Es esta convicción la que libera al piloto de regresar
siempre a la seguridad del lugar conocido. Es el conocimiento de que después
de la descendente hay una ascendente lo que le da al piloto la confianza
y la libertad para ir de cross.
Si no esta aquí vaya a cualquier lado
Esto es en esencia el credo, nuestra religión. Muchos pilotos
novatos se rinden demasiado rápido. Son demasiado complacientes
en relación con la ley de la gravedad y sus consecuencias. La ley
de la gravedad prevalecerá en el largo plazo, pero es nuestro objetivo
como pilotos posponer ese final tanto como sea posible. Para lograrlo Ud.
debe encontrar térmicas y si Ud. no tiene una en ese momento es
hora de irse al demonio, adonde sea, pero ya!. Idealmente Ud. debiera tener
un destino basado en una lectura inteligente del terreno, del cielo o de
cualquier indicador disponible. Pero en la ausencia de algún indicio,
muévase. Si no sube en ese lugar en el que esta, MUÉVASE.
Muchos pilotos vacilan en la misma región hasta que han perdido
tanta altitud que deben aterrizar. La regla de los 200 pies (60 mts.) que
figura debajo trata este tema en términos mas específicos.
Digo: no sirve de nada estar en un lugar a la deriva. Es más, si
Ud. no tiene un indicio de adonde ir o por que, es mejor planear en una
dirección u otra. Ud. debe cubrir terreno y atravesar tanto aire
como sea posible para incrementar sus posibilidades de dar con una térmica.
Las térmicas deben estar ahí, sino esos buenos pilotos no
podrían lograr lo que logran.
Cuando dude, vaya con viento de cola
Esta es una regla de Thomas Suchanek, y es un refinamiento del precepto
anterior: si uno no esta subiendo debe moverse a cualquier lado. Como la
opinión de un tricampeon mundial tiene gran influencia en mi, su
regla es una de las que yo he usado mas provechosamente.
La esencia de su razonamiento es que encontrar ascendencias es función,
en gran medida, del terreno recorrido. O sea, cuanto más terreno
recorra, más probables fuentes de térmica atravesará
y más alta será la probabilidad de encontrar ascendencias.
Obviamente, la estructura del terreno debajo y la forma de las nubes por
arriba determinarán donde se encuentren las térmicas. Por
esta razón Ud. debe trazar el recorrido con viento de cola, para
maximizar las probabilidades de dar con una térmica. En términos
generales, al mejorar nuestra relación de planeo con viento de cola
y recorrer mas terreno nuestras probabilidades de dar con una térmica
se incrementan. A menos que haya una razón para hacerlo, luchar
con viento de frente en busca de térmicas es un desperdicio de tiempo
y altitud.
Volar con otros pilotos
Volar con amigos en un largo vuelo de cross se uno de los mayores placeres
que tiene este deporte. Es, sin embargo una de las cosas mas difíciles
de lograr y algo que a menudo acaba con el vuelo. La razón fundamental
de esto es que cada uno de nosotros tiene su propio nivel, su propio estilo
y equipo lo cual hace difícil seguir la misma trayectoria de vuelo
en las tres dimensiones. Como resultado si un piloto intenta estar volando
junto con otro, ese piloto sé vera forzado a modificar su comportamiento
habitual para acomodarse a las decisiones del otro. El resultado es usualmente
desagradable: aterrizar.
Para evitar esto, tengo una regla capital. Yo no elijo un compañero
de vuelo que este por encima. En otras palabras si mi compañero
está encima o por delante de mí nunca abandonare mi térmica
para seguirlo. Si hago lo contrario (seguirlo) el resultado seria: llegar
a la térmica en el momento que esta se apaga y mi amigo la deja.
Sea paciente. Lo que va, vuelve. Una de las cosas mas importantes del vuelo
de cross en equipo, es que aun pilotos de igual calibre son aventajados
por sus colegas. El resultado será que un piloto está ahora
por debajo de otro sintiéndose frustrado y tonto.
Lo importante es mantener la calma no empezar a competir una carrera.
Si los pilotos son del mismo calibre es muy común que a lo largo
de un gran vuelo intercambien el liderazgo muchas veces. Al final las cosas
tienden a igualarse. El piloto que va delante de repente empezara a caer
y deberá perder tiempo buscando la próxima térmica
que será utilizada por el que viene detrás. Fije su propio
plan de vuelo. Este consejo tiene mas importancia si los niveles de los
dos pilotos son distintos. Un piloto inexperto que intenta seguir a otro
mas avezado casi con certeza aterrizará prematuramente.
Regla de los 60 metros
Esta es otra regla de oro. En mis inicios yo descubrí que era
reticente a dejar un área en la que yo creía que debía
haber una térmica. Desperdiciaba mucha altitud con la cual había
llegado al lugar para finalmente, mucho mas bajo, partir para buscar ascendencias
por otro lugar y terminar aterrizando. Este comportamiento tiene dos raíces.
Primero, además de optimista por demás era inexperto en la
evaluación de las probabilidades de encontrar térmicas. Segundo,
yo compartía la resistencia de todos los pilotos a zambullirse en
lo desconocido cuando habíamos encontrado un refugio seguro. Entonces
como consecuencia de estos dos factores es que me vi obligado a imponerme
la rígida ley de los 60 metros.
Cuando busco una térmica en las inmediaciones de una fuente probable
sólo me permito invertir 60 mts. de altura en la búsqueda.
Si no subo después de perder 60 preciosos metros de altura, me voy.
Punto. Es verdad que hay excepciones pero es muy probable que nos vayamos
al aterrizaje temprano si nos aferramos a la esperanza de la térmica
y tememos dejarnos guiar por nuestro proceso de decisión.
PERSISTENCIA
Para aterrizar siempre hay tiempo. Si comencé la sección
de DECISION con el criterio (aparentemente simplista) "vaya por
las térmicas", debo comenzar esta sección con otra afirmación
banal: siempre hay tiempo para aterrizar. Aterrizar implica el fin de todas
nuestras esperanzas. Una vez que estamos en el suelo no podemos aplicar
nuestro genio, nuestras ideas en el proceso de decisión cualquiera
sea el objetivo que nos hallamos puesto.
Muchos pilotos ya sea en el este o en el oeste rara vez tienen buenas
condiciones todo el tiempo. De manera que todos debemos hacer lo mejor
que podemos con lo que tenemos entre manos. No hay lugar para pensar en
aterrizar simplemente porque estamos desanimados e imaginamos que puede
haber otra oportunidad. Primero, nunca hay "demasiadas oportunidades" y
segundo, si tenemos la tendencia a darnos por vencidos cuando las cosas
se ponen difíciles esa primera vez, es probable que hagamos lo mismo
en "otro" vuelo.
Para decirlo de una manera sencilla, no se de por vencido en el vuelo
frente a la primera dificultad. Muchos pilotos se dan por vencidos mucho
antes de lo que ellos realmente debieran. Ellos lo racionalizan en una
serie de entendibles sonidos: "No estaba allí", "yo estaba distraído",
"el viento cambió", "si hacía otra cosa no hubiera podido
aterrizar en el campo de vuelo" o "de todas maneras eso no iba a ponerse
bueno". Todos lo escuchamos y todos lo usamos. Sin embargo, no hay excusas
para darse por vencido.
Mientras tengamos altura suficiente para conseguir un buen lugar de
aterrizaje no existen razones valederas para no luchar y volver a subir.
Esto puede significar trabajar ese pequeño cerito, esa burbuja,
o pasar sobre aquella pequeña y última montañita o
planear sobre el soleado sotavento de esa olla durante el vuelo hacia el
aterrizaje. Si podemos sobrevivir a los periódicos momentos en que
se pone flojo casi seguramente volveremos a estar arriba. La clave es trabajar
todo lo que haya para retrasar nuestro aterrizaje que significa el fin
de nuestras esperanzas. Mientras estemos en el aire, es posible continuar.
Trabajar las pequeñas ascendencias
Uno de los errores mas difundidos acerca de los vuelos de cross es que
para ir lejos uno debe volar en condiciones realmente fuertes. Para ser
francos, volar en condiciones con térmicas fuertes y con buen viento
de cola mejorará nuestras posibilidades de ir lejos. El problema
es que incluso en días buenos encontraremos periodos de ascendencias
débiles en los que el destino del vuelo estará en crisis.
En realidad rara vez he podido hacer un vuelo largo que tuviera condiciones
buenas desde el despegue hasta el aterrizaje.
El determinante real de cada uno de mis vuelos de cross ha sido la buena
voluntad para trabajar las ascendencias mas débiles. Casi siempre
hay un punto bajo (debiendo recuperar altura desde abajo) en esos vuelos.
Un vuelo largo no tiene condiciones fuertes desde el inicio hasta el final.
Trabajar pacientemente y habilidosamente las ascendencias débiles
es lo que distingue un vuelo largo de uno excelente.
Los primeros 30 metros
En el punto anterior hemos visto la necesidad de trabajar las térmicas
débiles. Ahora resta sugerir un mecanismo para hacerlo. Mucho del
vuelo térmico de algunos pilotos se ve perjudicado porque ellos
no comprenden el origen de las térmicas. Creen que las térmicas
vienen en paquetes grandes gordos envueltas para regalo. Si bien hay de
estas térmicas, generalmente encontramos primero térmicas
en grados de evolución mas primitivos.
Lo que diferencia a los buenos pilotos es su buena voluntad para detenerse
y trabajar térmicas flojas con exquisita habilidad y paciencia hasta
que estas se encienden. En cierta manera ellos hacen lo que Steve Moyes
ha respondido a lo largo de los años cuando se le pregunta sobre
como conseguir ascendencias: "Solamente me detengo, giro y fabrico la térmica".
Esto es esencialmente un problema de fe, la creencia en el inevitable mejoramiento
de una térmica débil.
Al momento de pegar una térmica (y cuanto mas bajo estamos, mas
fuerte sea el viento mas verdadera esta afirmación) ellas son usualmente
débiles pequeñas y rotas. Uno puede ascender en ellas pero
sólo poniendo atención al vario, al comportamiento del ala
y volando con precisión y vigorosamente. Es decir usted debe focalizar
en poner el ala en la mejor tasa de ascenso por el mas largo periodo de
tiempo posible. O puede ser que entre y salga de la térmica, puede
que la térmica lo expulse pero Ud. subirá mientras luche
y ponga atención para aprovechar los mejores pulsos.
Según mi experiencia, si podemos ascender 30 metros las probabilidades
de que la térmica se consolide en una configuración mas fácil
de aprovechar son excelentes. Si damos este paso, el ticket hacia la base
de esta nube es nuestro. La clave es reconocer que si una térmica
es lo suficientemente fuerte para hacernos subir aunque sea un poco, es
muy probable que se consolidará y nos llevará arriba. Así
que, es crítico que el piloto se concentre, ponga atención
y esfuerzo físico en hacer que su ala se eleve los primeros y decisivos
30 mts.
Yo me hablo, literalmente, para no darme por vencido. Miro mi altímetro
y si puedo ganar 30 mts. me vuelvo extremadamente convincente acerca de
que puedo salir de esa situación en que me encontraba. Sin embargo,
a veces, debo reconocer que la fatiga, la desesperación, y el desaliento
me llevan a desanimarme después de decir: "Al diablo con esto, nunca
saldré de esta".
PERSISTENCIA Y DECISIÓN
Las secciones anteriores que evocan la persistencia y la decisión
de un piloto en diferentes situaciones son sencillas. Lo que es mucho mas
difícil es tomar decisiones en las que lo apropiado puede ser: Una
cosa o la otra o las dos. Estas son situaciones que requieren sutileza,
flexibilidad por parte del piloto, y esto es, de lejos, las decisiones
más difíciles a que se enfrenta.
Cambio de marchas
A los primeros comentarios acerca de ser tenaz en el trabajo de térmicas
débiles debemos agregar la necesidad de reconocer cuando hacerlo
y cuando no. Un vuelo largo a menudo involucra una gran mezcla de condiciones.
Las primeras térmicas pueden ser pequeñas y débiles,
pueden ponerse buenas hacia la mitad del vuelo y tornarse amplias y débiles
hacia el final del día. O podemos encontrar esas condiciones muchas
veces o desordenadamente durante el vuelo. Cualquiera que sea el modelo,
las condiciones variarán y permitirán o requerirán
diferentes estilos.
Si las condiciones son fuertes es un desperdicio detenerse en cada térmica
de +0.5. En ese momento nosotros necesitamos empezar a planear, y a planear
a alta velocidad. Si la ascendencia disminuye, el cielo se nubla o la altitud
escasea, debemos desacelerar y ser pacientes. Si estamos alto, vayamos
rápido. Pero si estamos apuntando en dirección de una zona
húmeda, verde y llana desaceleremos porque la ascendencia estará
por cambiar para peor.
La dificultad está en reconocer cuando desacelerar aun cuando
la ascendencia ha sido realmente buena por un rato. Contrariamente, uno
necesita saber cuando acelerar si las cosas han cambiado para mejor. Jim
Lee, uno de los mejores pilotos del mundo, me ayudo con el concepto de
cambio de marchas. Él usa tres marchas e intencionalmente cambia
su estilo de vuelo con relación a como él lee las ascendencias
que hay delante.
De la misma manera, Larry Tudor puede ser escuchado en la radio advirtiendo
a los otros pilotos para ir en lo que el llama "modo de supervivencia"
cuando las condiciones se ponen difíciles.
El punto es que no existe un estilo de vuelo ideal. Sea flexible. Mantenga
sus ojos abiertos e integre tanta información como le sea posible
de indicadores cercanos y lejanos. Manténgase al tanto de cosas
como el movimiento de una línea de cirrus que podría llegar
a desconectar la actividad térmica, o el carácter cambiante
del campo.
Pasar de las montañas al llano generalmente presagia actividad
térmica débil, tal cual sucede con el terreno húmedo.
Muchos lectores de este artículo tendrán los requisitos básicos
en el conocimiento de la generación de las térmicas. Lo que
estoy sugiriendo es que para ser un piloto de cross con cambio de marchas
necesitamos integrar la información en una escala mayor a la habitual.
No es del todo inusual estar integrando información de circunstancias
distantes mas de 30 Km de su posición actual. Consultando una red
de información meteorológica el piloto adquiere la información
requerida para anticipar los cambios y reconocer los cambios en las condiciones
que necesitarán una marcha distinta.
Nunca se encierre en una táctica: fijando errores.
El aladeltismo es un deporte que se desarrolla en un medio constituido
por un fluido invisible infinito y las decisiones que tomamos son el resultado
de información fragmentada y que cambia con velocidad. Incluso aunque
supongamos que pudiéramos "ver" nuestra próxima térmica
debajo de un buen cúmulo, puede que ya haya terminado para el momento
de nuestra llegada.
Es muy difícil tomar decisiones correctas incluso si suponemos
que ellas son correctas. Es por cierto mucho mas difícil hacerlo
cuando no hay indicios visibles como por ejemplo, alas subiendo, pájaros,
dust devils o bonitos cúmulos. Un amigo describió una vez
la diferencia entre un piloto amateur y uno profesional como la capacidad
que tiene el profesional de fijar errores.
De la misma manera, la diferencia entre ellos descansa en la habilidad
del piloto experto de encontrar ascendencias después de que su primera
elección no funciona. El secreto para lograr esto consiste en no
comprometerse con una sola táctica para encontrar ascendencias.
Los pilotos inexpertos vuelan de una manera rutinaria a un punto fijo en
el espacio sintiendo la certeza de que funcionará y luego aterrizando
cuando no funciona.
El buen piloto puede también equivocarse en la evaluación
de las posibilidades de encontrar una térmica en un lugar en particular.
De verdad, la increíble dificultad de encontrar una invisible térmica
de corta duración hará muy probablemente que se equivoque.
Sin embargo la diferencia entre un buen piloto y otro que no lo es consiste
en que el primero anticipa la posibilidad de un fallo, y ya tiene no una,
sino una serie de alternativas disponibles para él en el caso de
que la primera no funcione.
En términos concretos esto significa que cuando un piloto deja
una térmica y pone rumbo hacia donde él siente que la próxima
térmica debe estar, no vuela ciego, en línea recta hacia
ese lugar. Cuando toma la decisión en su trayectoria de vuelo, el
piloto debe incluir conscientemente la situación de que la térmica
no esté allí. Debe hacer concesiones por errores. Puede confeccionar
su trayectoria de aproximación de manera que el recorrido se hace
por debajo de otros cúmulos menos desarrollados en ruta, pasando
sobre otros terrenos prometedores, o volando a una velocidad que no le
queme demasiada altura.
Esto ultimo significa que, incluso si, la térmica esperada no
esta allí, él tiene la altura necesaria para transladarse
a otro punto de probable térmica. Este proceso de segmentar la trayectoria
de vuelo para maximizar las posibilidades de hallar una térmica
es muy sutil. No involucra gruesos y toscos cambios en la dirección.
En todo caso, requiere suaves correcciones en el curso y variaciones en
la velocidad correcta de una trayectoria que permita al piloto examinar
la mayor cantidad de posibles fuentes de térmicas.
Conclusión: Excepciones
Todas las reglas que figuran arriba tienen excepciones. Yo tuve una
ocasión en que provechosamente no respete ninguna. Sin embargo,
le advertiría vigorosamente que no sea demasiado apresurado en violar
estas reglas hasta que sea muy experimentado en el proceso de decisión
de los vuelos de cross. Estas reglas han sido aprendidas después
de una larga y amarga experiencia. Es mi deseo que el seguimiento de esta
guía acelere la curva de aprendizaje de los lectores y así
ayudar a evitar mucha de la experiencia de prueba y error que caracterizó
mi carrera.
Pete Lehmann
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