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Los
practicantes del Vuelo Libre despegamos. No nos tiramos,
ni nos lanzamos, ni saltamos. Las zonas de vuelo disponen de un punto de
despegue, provisto normalmente de una rampa artificial. En ocasiones
el propio relieve proporciona despegues naturales. Desde esta rampa, mediante
una breve carrera, salimos al aire.
Esta es una de las fases más delicadas del vuelo: pasamos de
tener una velocidad cero respecto el suelo (lógicamente, pues estamos
parados al principio de la rampa) a una velocidad relativa superior
a la de pérdida. Un Ala Delta, como cualquier aerodino,
precisa una velocidad relativa mínima para evitar la pérdida
de sustentación y por tanto el desplome. |
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La carrera de despegue proporcionará esta velocidad mínima
necesaria para que el Ala Delta sustente. Aunque dicho así parece
que tengamos que salir al galope cada vez que queramos despegar, la realidad
es muy diversa. Los días con viento suficiente como para realizar
el vuelo de ladera, bastará con dar un par de pasos para
encontrarnos flotando en el aire. Solamente los días con viento
cero deberemos correr con energía toda la longitud de la rampa,
y eso depende de la zona de vuelo, pues en unas la pendiente de la montaña
es suficiente como para despegar con seguridad, en cambio en otras zonas,
no es aconsejable un despegue sin viento. |
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Lo
más importante a la hora de despegar es sostener el Ala Delta con
firmeza y el ángulo de ataque adecuado para que genere sustentación.
Sólo entonces, tras cerciorarnos que tenemos la salida despejada,
comenzaremos la carrera de despegue, acelerando progresivamente y avanzando
el busto. Cuando tengamos suficiente velocidad, el Ala despegará
sola. |
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En
ocasiones precisaremos la ayuda de algunos compañeros para llevar
el ala hasta la rampa de despegue, o para ayudarnos a tantearla hasta que
la tengamos bien estabilizada y dispuestos a salir. Dependerá del
viento que haga y de la experiencia que tengamos.
Todo este proceso, que nos lleva al aire en unos segundos, es la parte
más importante del aprendizaje en una Escuela de Vuelo. Un Ala Delta
despega al primer intento, no se puede dar marcha atrás. Esto supone
un periodo largo de aprendizaje, 15 días aproximadamente, donde
lo fundamental es practicar la carrera de despegue. De todos modos, debo
confesar que despegar de cualquier rampa es bastante más fácil,
que hacerlo desde la colina de la Escuela. |
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