La Teoría Mc. Cready recibe su nombre del Sr. Paul Mc. Cready
quien logró simplificar los cálculos para los planeadores
con un sencillo anillo graduado, que colocado sobre los variómetros
analógicos, permitían al piloto optimizar su velocidad de
vuelo en transición en función del valor medio de las ascendencias.
En otras palabras, si el día no tenía ninguna ascendencia,
el valor medio de las térmicas es cero. Entonces el anillo se ajustaba
a 0 sobre el 0 del variómetro. Si el día tenía un
valor medio de 2 m/s, entonces se rotaba el anillo hasta que coinicidiera
con el +2 del variómetro y así con cualquier valor estimado
promedio para las térmicas del día o de la parte del día
en que se volaba. Haciéndote volar 2 m/s verticales más deprisa.
¿qué ventaja tiene eso? Imaginar 3 pilotos que dejan a la
misma altura y al mismo tiempo una térmica para dirigirse a otra.
El primer piloto vuela empleando sólo el concepto de velocidad óptima
en función de la polar, ajustando su velocidad constantemente de
acuerdo a su curva polar de velocidades. Eso será volar con el Mc.
Cready calado a "0". El segundo piloto estima que la próxima térmica
tendrá un valor promedio en el momento de empezar a girarla o promedio
en todo el tramo de ascenso de 2 m/s. Y ajusta su anillo a +2 m/s. por
lo que volará con un valor de vario de 2 m/s (más rápido
en velocidad) que el piloto que va a Mc. Cready "0". Este piloto llegará
antes a la siguiente térmica, aunque lógicamente mucho más
bajo que el primer piloto. Pero cuando el primer piloto llegue a la misma
térmica, el segundo piloto ya estará más alto porque
llevará un tiempo remontándola. El tercer piloto decide volar
muy rápido entre las térmicas, sin considerar ningún
tipo de Mc. Cready, volando a un valor de Mc. Cready más alto que
el valor de la térmica. Llegará antes que nadie, pero tan
bajo, que cuando llegue el segundo piloto más alto, el tercero todavía
estará remontando por debajo. En fin, que el mejor piloto en la
transición será quien acierte con el valor de la siguiente
térmica y sepa volar a la velocidad apropiada en función
de su polar, aplicando la corrección Mc. Cready. Lo que no te dice
Mc. Cready es dónde están las térmicas, cómo
centrarlas y a qué altura son mejores.
Esto puede parecer simple, y de hecho lo es a nivel téorico,
pero en la práctica tiene algunos problemas. La atmósfera
baja se divide en capas donde las térmicas tienen valores de ascenso
promedio diferentes, si el piloto B llega a la térmica antes, pero
a una altura donde la térmica sube lenta, +1,5 m/s, pero el piloto
A, que no voló según Mc. Cready, llega más alto y
encuentra la térmica con +4 (el promedio del tramo siempre es +2),
entonces le habrá ido mejor al piloto A. Quizás el piloto
C que lo arriesgó todo por la velocidad, encuentre una térmica
recién salida del suelo tan fuerte (aunque luego se promedie también
a +2) que le compense haber arriesgado y corrido tanto o tal vez alcance
cierta térmica por su decisión de correr más (vuela
con el concepto ¡Todo o Nada! en mente). Porque aunque hablemos de
térmicas promedio, no todas las térmicas tienen el mismo
promedio y nisiquiera una misma térmica tiene el mismo promedio
a lo largo de toda su altura. Siempre habrá un factor suerte o aleatorio.
Pero el hecho de aplicar la técnica a lo largo de muchas térmicas
en un vuelo largo, dará ventaja a quien utilice mejor la teoría
Mc. Cready. Se considera valor promedio al valor del momento de la entrada
en la térmica (para igualar los ejemplos). A lo largo de un vuelo
tal vez se deba cambiar la estimación de valor promedio varias veces.
El concepto Mc. Cready está por encima del concepto "Speed to
Fly", donde lo que se busca es volar a la velocidad ideal según
la polar, ese debería ser el primer desafio del piloto que quiere
optimizar su velocidad de vuelo en transición. Una vez logrado,
el piloto puede pensar en ir mas lejos y aplicar la teoría Mc. Cready.
Y cuando se aplica bien todavía queda un desafío más,
que es el cálculo del planeo final, colofón de un vuelo rápido
y largo.
En dicho cálculo final, se puede ir hacia el gol a la velocidad
óptima en función de la polar, o sea, a velocidad de máximo
planeo, o bien subir más alto para ir luego más deprisa hacia
el gol, ¿qué interesa más?, depende del valor medio
de la térmica última que se gire, de nuevo se usará
el Mc. Cready, no para estimar la velocidad hacia la siguiente térmica
en función de su valor medio sino para ir al gol lo más rapido
posible en función de la última térmica que se giró.
El piloto A sale de la térmica justo a la altura que le permite
su planeo máximo. El piloto B, utiliza el cálculo y decide
subir más alto en la térmica de +2 para salir hacia el gol
más alto pero volando a mayor velocidad. Primero parecerá
que el piloto A se le escapa hacia el gol, pero luego el piloto B lo alcanzará
y superará. El piloto C, sale a la vez que el A, pero acelera tanto
hacia el gol que no llega.
A todo esto: Técnica básica del Speed to Fly u optimización
de la velocidad en función de la polar, más la teoría
Mc. Cready, hay que sumarle ahora el viento y la forma en que afecta a
nuestra polar, aunque el viento no intervenga en la teoría básica
del concepto Mc. Cready, sí que altera la polar de velocidades respecto
al suelo.
Los nuevos instrumentos conectados a GPS hacen todos estos cálculos
por nosotros y nos dicen como un videojuego (con flechas digitales), ¡Ahora
vuela más deprisa!, ¡Ahora más despacio!, ¡Premio,
Ya llegas al gol!, ¡Muerto, Te faltarán 100 m!, etc. Es genial
y está transformando la forma de volar de los pilotos, llevándolos
muy deprisa hacia el vuelo optimizado, que hasta ahora era más un
arte y una cuestión de sensibilidad y precisión de cada piloto.
Pero todo quedará en nada si el anemómetro que usas no
está calibrado, si la polar que introduces en el vario no es la
correcta o si no has estimado bien la carga alar a la hora de entrar los
valores. Porque entonces obedecerás unas instrucciones equivocadas
y volaras quizás peor que como lo harías siguiendo tus instintos
o el concepto básico.
Aunque también es justo reconocer, que como los parapentes tienen
polares bastante cortas, inclinadas y poco planas, cualquier error con
los valores no alterará demasiado el resultado. Un error del 10%
volando a 40 Km/h no produce las mismas diferencias que volando a 200 Km/h.
Así que lo primero para que puedas usar bien estas prestaciones
del vario es calibrar tu anemómetro con otro que sepas que está
calibrado o que sea muy preciso, luego mediante una gran cantidad de vuelos
de planeo en atmósfera super-calmada y sin viento (algo casi imposible
en la práctica), puedes tratar de dibujar tu polar de forma aproximada,
promediando todos los valores y eliminando los extremos o valores ilógicos.
Esa polar la deberás estimar con la carga alar normal de tus vuelos.
Y cambiará cuando cargues lastre. También tendrás
que considerar temperatura, altitud y presión.
Lo que para los planeadores es imprescindible, para las alas delta útil,
quizás para los parapentes sea un poco excesivo. Para aprovechar
al máximo los cálculos Mc. Cready en su forma convencional,
el vario ha de funcionar en modo Energía Total Compensada de modo
que el vario marque 0 cuando la atmósfera no te da ni ascenso ni
descenso, pero tu estarás bajando en realidad a la tasa de descenso
de tu polar para esa velocidad. Y cuando la térmica suba a 1 m/s,
aunque estés acelerando a tope, el vario te marcará
+1 m/s. En fin, te indicará la realidad de la masa de aire y no
tu ascenso o descenso verdadero respecto al suelo. Muy pocos pilotos vuelan
con los varios configurados así, algunos los usan medio compensados
y la gran mayoría vuelan con varios normales que indican sólo
lo que se sube y baja respecto al suelo. Aunque los nuevos instrumentos
te permiten volar con el vario normal por un lado, mientras ellos hacen
los cálculos de compensación por el otro. Así no te
sientes tan extraño con las lecturas del vario.
Antes de comenzar a profundizar y a dedicarle tiempo a aprovechar todas
estas cualidades de tu nuevo vario, debes preguntarte si quieres volar
mejor, seguir como un robot a un instrumento o tener ventajas respecto
a los demás pilotos. Para volar mejor de verdad, estudia la teoría
de Optimización y Mc. Cready, establece tus polares y practica todo
lo que puedas el vuelo en distintas condiciones, estimando los valores
medios, comprobando luego el grado de acierto y aprovechando la presencia
de otros compañeros que de acuerdo contigo, vuelen en la misma transición
a valores de Mc. Cready diferentes para ver lo que pasa, en fin, aplica
la teoría de forma práctica sin prestarle demasiada atención
a las flechas del vario sino a la información de la aguja del vario
y a las condiciones del día. Si eres más cómodo y
prefieres volar "instrumental", entonces las flechas decidirán por
tí en transición y pasarás más tiempo mirando
el vario que el magnífico escenario que te rodea en tus vuelos.
Y si lo que quieres es tener un mejor equipo porque así volarás
mejor que los demás. Entonces estás en una carrera que no
tiene fin porque siempre habrá algo nuevo que vuele más o
sea más sofisticado. La radio, el GPS, los varios avanzados, todo
son excelentes ayudas, especialmente para hacer mas seguro y eficiente
el vuelo, pero no debemos depender de ellos. Has de ser capaz de volar
optimizando tu vuelo y aplicando las teorías de Mc. Cready, usando
cualquier vario y sin GPS (estimando la dirección y velocidad del
viento por tu cuenta). Porque el piloto eres tu y no los instrumentos.
Lo que mas he disfrutado de la aparición de los GPS y su integración
a los varios es la información que te dan acerca de la dirección
y velocidad del viento, por su ayuda para entender un poco mejor lo que
pasa con el viento durante el vuelo.
Puedes profundizar más sobre la teoría Mc. Cready leyendo
libros avanzados de Vuelo a Vela.
Por mi parte, y si se me permite hacer un poco de publicidad en el foro,
te puedo adelantar que estoy escribiendo un libro nuevo de Parapente que
sustituirá al libro Técnica Avanzada (ya agotado), en el
que pienso incluir todo lo que pueda sobre el conocimiento actual disponible
sobre el parapente y sus técnicas. Tengo previsto terminarlo durante
el primer semestre del año que viene, aunque mientras, te puede
servir perfectamente cualquier libro avanzado sobre planeadores.
Mario Arqué
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