Club Vol Lliure Mallorca
OBSERVACIÓN DEL CIELO
Guía de Nubes 
para principiantes (I)
Glosario
Volar en Mallorca: Alcúdia, Artà, Bunyola, Cap Blanc, Inca, Pollenga, Sa Calobra. Escuela de Vuelo. Enlaces.
Lista de correo de Ala Delta
Lista de correo

Zonas de vuelo El Club Club Mag@zine Competiciones Meteo Local Cursos Ala Delta Técnica Seguridad Compra/Venta Galeria Noticias Foro Enlaces
Autor Tom Bradbury - Traducción: Javier Higueras.
Si puedes dedicarle algún tiempo, mientras esperas para despegar o cuando caminas por el campo abierto; intenta observar el desarrollo de una nube individual. Los pilotos que regularmente hacen largos vuelos y que compiten con éxito son, normalmente, buenos intérpretes del cielo. Los principiantes puede que no se percaten de todos los indicios de las ascendencias o de las descendencias. Una vez en el aire, resulta mucho más difícil ver lo que todas las nubes están haciendo; merece la pena pues, observarlas desde el suelo para aprender sus modos de comportamiento.
Posible aspecto que una térmica puede tener antes de formar una nube.

Experimentos realizados en un tanque de agua con paredes de cristal hicieron de la burbuja térmica un modelo popular. Las "térmicas liquidas" se parecen mucho a una nube cumuliforme, pero la nube modelo es iniciada al verter el contenido de una copa con un líquido más denso y comenzando así con forma ya hemisférica. 

La mayor parte de las térmicas reales comienzan siendo una superficie bastante plana. La masa de aire cálido puede considerarse como un disco amplio y de poco espesor; su altura puede que no sea mayor de unos 20 metros. Si se considera un exceso de temperatura de 2º C, este disco se debería de acelerar hacia arriba a unos 0.067 m/s2 . Este valor se deriva de la diferencia de densidad multiplicada por la gravedad y dividida por la temperatura absoluta. A primera vista no parece un valor muy impresionante pero si no se produjeran mezcla ni rozamiento que actuasen en su contra, alcanzaría una velocidad de 40 m/s (145 km/h) después de 10 min.

Figura 1: formación de la térmica.La fig. 1 explica algunos de los estados que se producen al transformar un disco plano en una térmica alta. El disco no podría elevarse verticalmente como si fuera una torta voladora, la resistencia sería enorme. Lo que parece ocurrir, es que pequeños brotes de aire se comienzan a elevar como lo haría el vapor desde un baño de agua caliente (A). En ocasiones uno puede ver estas térmicas neblinosas que comienzan a elevarse desde un bosque que ha sido empapado por la lluvia. Cuando el sol reaparece, el bosque a veces emite volutas de niebla que se elevan lentamente. Éstas no muestran ningún signo de estarse transformando en burbujas antes de que la humedad se evapore. Presumiblemente el proceso es demasiado suave y lento. Otro ejemplo es el "humo ártico", mechones de humedad o neblina que se elevan de un mar caliente durante un período frío. 

Hasta que estos pequeños mechones no se organizan no se pueden elevar demasiado. Para formar una térmica, los brotes deben agruparse en pequeñas "plumas" que después se juntarán para formar columnas mayores (B). 

Las "plumas" que se combinan para formar un cilindro de talla suficiente, normalmente progresan hasta que su parte más alta adquiere una forma abovedada (C). 

A medida que el aire se está juntando arriba para formar la térmica, el disco original se contrae y su merma produce corrientes de aire superficial convergentes. Éstas son algunas veces lo suficientemente fuertes como para producir cambios de dirección en el viento de superficie, y cuando este último está casi en calma, las mangas o el humo de los fuegos pueden mostrar una convergencia a medida que la térmica despega. 

La cúpula  forma después una burbuja térmica (D) unida todavía a la menguante reserva de aire caliente sobre el suelo. Finalmente la conexión se rompe y uno si está volando en su interior, queda inmerso en una especie de cono con forma de cucurucho de helado. El aire en este cono es, posiblemente, absorbido por la burbuja.

¿Columnas, conos o burbujas?

Figura 2: forma de una térmica.Observando el humo de rastrojos nos podemos hacer una idea de cómo una térmica se puede comportar. Cuando la térmica está en su momento de apogeo, hay un suministro continuo de calor y el humo forma un cilindro con lados casi paralelos que alcanzan desde el nivel del suelo hasta la nube burbuja a unos 1.500 metros. Cuando el fuego se extingue, el cilindro se transforma en un cono invertido. Más arriba la mayoría del humo se expande formando algo así como una esfera. Los fuegos de rastrojo son una fuente exagerada de calor aunque su humo da una muy buena indicación de cómo las térmicas (con un carácter mucho menos violento) se comportan.

Parece que las burbujas térmicas no se forman en todos los casos. Necesitan suficiente diferencia de temperatura como para acelerar a la térmica a una cierta velocidad, y también necesitan tener una masa suficiente para formar una buena burbuja. Algunas plumas no llegan a crecer para formar una burbuja, o no lo hacen hasta que pasan el nivel de condensación y sufren una revitalización al formar nube. Si a la pluma le queda poca energía cuando alcanza el nivel de condensación, será arrastrada formando pequeñas bocanadas de nube con contornos desgarrados. Al volar por entre estos pequeños cúmulos se detectan muy pequeñas turbulencias y ninguno de los signos de una burbuja.

Haciendo números para una térmica imaginaria.

Figura 3: volumen de una térmica.Si comenzamos con una térmica con diámetro de 2.000 m. (las dimensiones aproximadas de un gran campo de vuelo), y una profundidad de 20 m. la masa total será de 76.000 toneladas. Ignorando cualquier expansión producida con el aumento de altura, este disco produciría un cilindro térmico de 1.000 m. de altura por 141 m. de diámetro, o un helado de cucurucho de 1.000 m. de alto con un diámetro en la parte más alta de 412 m., o eventualmente un esfera de 500 m. de diámetro. La figura 2 muestra esta serie de posibilidades. 

Grandes y poderosas térmicas producen muy probablemente altos cilindros de ascendencia, por  lo menos durante un tiempo. Cuando el suministro de calor se agota, aquel cilindro se transforma en un cono invertido. Finalmente el cono es recogido hacia arriba y hacia el interior de la burbuja en expansión.

Cuando solo hay una fuente finita de calor que pronto se acaba, la forma de la térmica se desarrolla probablemente según los estados de la figura 3. Ésta muestra una versión simplificada en cuatro etapas, de A a D. Cada una es una sección transversal de un volumen de aire con forma circular en planta, comenzando por un disco delgado y finalizando con una especie de helado de cucurucho. Las secciones se deforman para contener, de una a otra, la misma masa de aire. B muestra la fase donde una burbuja podría comenzar a desprenderse, con un cono muy plano de aire caliente que la alimenta. C muestra la burbuja en expansión (con su centro a una altura de 670 m.) en lo alto de un cono. En D vemos la totalidad de la masa de aire que se ha independizado del suelo. Las reservas de aire caliente se han agotado y tenemos un cono con burbuja de 1.000 m. de alto. La burbuja se ha expandido desde un valor de unos 200 m. de diámetro hasta duplicar aproximadamente su tamaño.

¿Sobrecargan los planeadores el peso de la térmica?

Si la térmica es tan masiva como hasta ahora hemos sugerido, no es probable que su ascenso se vea obstaculizado por unos cuantos planeadores girando en su interior. No obstante, al girar en una térmica bastante débil, uno se pregunta si realmente ésta podrá soportar algún planeador más. Me pareció muy simpático aquel piloto de la clase 15 metros que girando en una débil térmica, al ver que se le abalanzaba una manada de monstruos de la clase Open, abrió su micrófono para decir: "¡Fuera de aquí!, ésta solo es una térmica de clase Standard

Volver a Técnica
Ir al menú de inicio
Seleccionar Idioma
Enviar correo
  ¡¡¡NO A LA GUERRA!!!
Club Vol Lliure Mallorca
Palma de Mallorca
Illes Balears
e-mail: Contáctanos