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OBSERVACIÓN DEL CIELO
Guía de Nubes 
para principiantes (III)
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Autor Tom Bradbury - Traducción y edición: Javier Higueras.
Si puedes dedicarle algún tiempo, mientras esperas para despegar o cuando caminas por el campo abierto; intenta observar el desarrollo de una nube individual. Los pilotos que regularmente hacen largos vuelos y que compiten con éxito son, normalmente, buenos intérpretes del cielo. Los principiantes puede que no se percaten de todos los indicios de las ascendencias o de las descendencias. Una vez en el aire, resulta mucho más difícil ver lo que todas las nubes están haciendo; merece la pena pues, observarlas desde el suelo para aprender sus modos de comportamiento.
Las térmicas cuando hay un viento ligero

Una brisa suave, a menudo estimula el desprendimiento de las térmicas. En condiciones de calma total, se pueden generar reservas de aire caliente bastante grandes antes de que algo provoque una perturbación, lo suficientemente importante, como para que se produzca una buena térmica. Si hay una brisa ligera, el aire caliente es empujado suavemente sobre el terreno hasta que alcanza un obstáculo.
Desprendimiento de una térmicaLa Fig. 8 ilustra dos posibilidades. La sección inferior muestra un disco superficial de aire caliente que choca con una línea de hangares disparándose y produciendo una serie de "plumas" que se transforman en burbujas a medida que ganan altura. A medida que el tiempo pasa, la reserva de aire se agota totalmente y la térmica muere. La periodicidad del fenómeno dependerá del tiempo que tarde  el campo de vuelo en calentarse otra vez. Cuando el sol está bajo, puede pasar mucho tiempo. La sección superior muestra la pendiente del borde de una meseta que actúa como fuente de disparo. Frecuentemente esto es más efectivo que un obstáculo a bajo nivel. El desnivel de la pendiente supone una incitación para que el embrión de térmica comience a elevarse y, el terreno más alto (que está más seco y se calienta antes) proporciona una buena reserva que alimenta a la térmica a medida que ésta deriva sobre aquel.

Una ayuda inicial no hace que la térmica sea mucho mejor

Uno podría pensar que una vez dado un empuje inicial pendiente arriba éste haría que la térmica creciese más rápidamente y que subiese más alto. Esto no parece ser refrendado por los cálculos. El proceso de penetración (ver la segunda entrega del artículo) depende, en gran medida, de el régimen de subida de la térmica. Cuando ésta sube más rápido la penetración es mayor. Como resultado el exceso de velocidad es perdido pronto una vez que la térmica se ha distanciado de la ladera.

El efecto "aspirador"

Algunas regiones llanas pueden generar una enorme área de aire caliente que permanezca esperando hasta que algún disparador libere la térmica. Una vez que la térmica ha brotado es arrastrada por el viento recogiendo más aire caliente. El aire se puede elevar como una columna casi continua o en una serie de burbujas ligeramente espaciadas que son "arrancadas" por la térmica que pasa por encima. El resultado es una térmica de gran duración. El flujo hacia la base de la térmica puede traer aire de varias direcciones. Si el aire sobre la superficie sufre una ligera rotación inicialmente, la concentración bajo la térmica incrementa la velocidad de giro. Después se produce un remolino de polvo visible. En regiones desérticas los remolinos (dust devils) pueden caminar sobre el terreno durante muchos minutos y elevarse a 7.000 pies o más. En el Reino Unido donde el calentamiento solar es menos potente, la mayoría de los remolinos tienen una vida corta y raramente suben mucho; yo los he visto aparecer antes de que nadie se hubiera dado cuenta de que eran aprovechables.

Vientos fuertes

Los vientos fuertes causan turbulencia la cual rompe el flujo horizontal de forma que parte del aire (que se mueve rápidamente) incide contra el suelo. Entonces las térmicas parecen ser arrancadas del suelo antes de que estén preparadas para partir. Resulta entonces, que parecen ser incapaces de organizarse debidamente hasta que no alcanzan una altura mayor. Hay burbujas de ascendencia muy estrechas e irregulares en las capas más bajas pero raramente algo aprovechable. Más arriba es probable que las térmicas continúen siendo estrechas y normalmente turbulentas también. Arriba en la base de las nubes las térmicas pueden ser tan fuertes como en los días con vientos suaves, pero más abajo están demasiado rotas para ser giradas. En ocasiones volar recto contra el viento da mejores resultados que girar.
Desprendimiento de la térmicaLa Fig. 9 muestra térmicas siendo extraídas de la superficie por el flujo turbulento que hay cerca del terreno. No parecen formar burbujas, al menos cerca del suelo. El aire se eleva en forma de columna rota y demasiado estrecha para ser girada. En A se produce un parche abombado de nube. En C la ascendencia pierde cantidad de movimiento y la nube es doblada y en D decae. En el dibujo superior, la nube E ha pasado el nivel de condensación con una mayor energía y se ha revitalizado. La extraña burbuja puede empujar hacia arriba desde la nube. Con térmicas tempranas es bastante común ver que la base de la nube se inclina hacia arriba. En el lado donde pega el viento una cola marca el final de una "pluma". Las colas son una característica que se da con vientos fuertes y térmicas débiles. Yo no he encontrado, hasta el momento, ninguna ascendencia aprovechable en estas colas.

El efecto del agrupamiento

Al hablar de la vida de las nubes uno necesita hacer la distinción entre lo que son células individuales y líneas o agrupaciones de nubes, las cuales duran mucho más tiempo.  Las grandes agrupaciones de nubes están formadas por muchas células. Las que están en el exterior tienen una vida corta porque están expuestas a la erosión del aire circundante. Las células cercanas al centro del grupo gozan de una existencia más protegida; el anillo exterior de nubes las protege de la erosión por contacto con el aire seco, de forma que pueden crecer mucho más. Muchas veces, uno puede poner rumbo hacia una gran agrupación de cúmulos con la confianza de que, seguramente, habrá ascendencia en algún lugar bajo ellos; incluso aunque nos lleve quince minutos llegar hasta allí. Las nubes aisladas son mucho menos fiables. Pueden tener un aspecto muy bueno al verlas desde la distancia, pero en demasiadas ocasiones comienzan a expirar justo cuando las alcanzas.

Duración vital de una nube cumuliforme

Hay gran cantidad de pilotos excesivamente locuaces que se deleitan contando a sus compañeros lo buena que es la ascendencia en la que están. La información acerca de una térmica en particular puede alentar el ánimo del piloto que viene detrás, pero raramente tiene un uso práctico a menos que los dos pilotos se puedan ver el uno al otro. Pocas térmicas perduran mucho tiempo a no ser que estén rematadas por grandes nubes, las cuales pueden se vistas por todos los demás. En los días azules una voz por la radio diciendo: "hay un +4 sobre Cowley" raramente es de mucha ayuda para el piloto que está saliendo de Didcot, que está a algunas millas de distancia. Normalmente esta espléndida térmica habrá partido, hace mucho tiempo ya, antes de que llegues allí.

Por cuánto tiempo perdura un cúmulo, parece depender de varios factores:
 1. El volumen de la nube. Cuanto mayor sea, más tiempo durará.
 2. Su esbeltez. Entendiendo esto como la altura de la nube dividida por su anchura, las nubes de menor esbeltez serán las que duren más. Por ejemplo, una nube alta y estrecha con una esbeltez de 4 tiende a tener solamente la cuarta parte de vida activa que un nube achatada con base grande o poca altura. Si alcanzas una nube de gran esbeltez justo en el momento en que ésta comienza su vida, puedes ser arrastrado a gran velocidad hacia arriba por varios miles de pies, pero solo si puedes permanecer en la burbuja.
 3. La hora del día. Las nubes tienen una vida más corta por la mañana que por la tarde y las térmicas que más duran parece que las encontramos a última hora de la tarde.
 4. La base de la nube. Cuanto mayor sea la burbuja térmica y el cono de ascendencia debajo de ella, más alto podrá subir. Las bases altas normalmente van acompañadas de altos conos de ascendencia y de grandes burbujas en altura. Si la base de la nube está por debajo de 2.000 pies, como puede ocurrir cuando los primeros cúmulos de la mañana aparecen, las burbujas son frecuentemente pequeñas y las nubes tienen una vida breve. Las nubes pequeñas pueden estar muertas en un par de minutos (aunque continuaremos viendo sus restos durante unos cinco minutos más). En las tardes de verano, cuando las bases de las nubes pueden estar por encima de los 5.000 pies, sus conos de ascendencia a menudo pueden extenderse una gran distancia por debajo de la nube y la burbuja de la parte superior es mucho más grande que por la mañana. Tan grandes térmicas tienen una vida prolongada (un cuarto de hora o incluso más).
A horas un poco más avanzadas, incluso cuando la base de las nubes está tan cerca de la capa de inversión que la propia nube tiene muy poco espesor, uno se puede encontrar con pequeños cúmulos planos que funcionan durante media hora o más. En esta situación las nubes activas están casi siempre más separadas que durante la mañana.

Fuentes de térmica semipermanentes

Hay otro modelo de nubes que disfrutan de una vida muy prolongada. Estas son las que tienen un suministro subyacente de aire caliente que no se agota. Con un viento calmado, un grupo de cúmulos que esté anclado a una montaña puede permanecer allí durante horas, muchas veces hasta el ocaso, siempre que la nube no se haga tan grande que deje las laderas de la montaña bajo su propia sombra. No obstante, si observas estos cúmulos ortográficos, observarás que las torres individuales tienen corta vida; el banco de nubes permanece activo porque está formado por una gran familia de cúmulos que crecen sobre la misma zona; cuando una torre decae hay otra que se eleva en las inmediaciones tomando el relevo.

Calles de cúmulos

Estas tienen una vida prolongada también, pero que es debida a una circulación especial en la que el aire sigue un camino helicoidal. Una vez más, cada célula individual no perdura por demasiado tiempo, aunque la calle es continuamente rellenada por células nuevas de forma que, su vida efectiva es larga.

Los signos de un cúmulo activo

Uno debería de buscar dos características:
 A. Una parte superior en forma de cúpula bien definida con otras cúpulas más pequeñas superpuestas sobre las mayores. Esto denota que ha habido una buena térmica debajo. (Pero puede que ya no esté funcionando bajo la base de la nube).
 B. El aspecto de la base nos dice, normalmente, si hay una térmica que esté alimentando todavía a la nube. Una base casi horizontal, plana en un área de varios cientos de metros, casi siempre significa que una térmica está, todavía, entrando en la nube desde abajo.
 Poco después de que la térmica se ha acabado, la base pierde su apariencia horizontal. La parte superior de la nube continúa creciendo por varios minutos más después de que la base ha comenzado a desfigurarse.
 C. Escapar lo más rápidamente posible de cualquier cúmulo cuando la cumbre del mismo se rompe y la base se descompone. Allí pronto puede haber una catarata invisible de aire descendente.

Este artículo no ha hecho más que rozar la superficie. Hay mucho más de lo que tratar sobre este tema y espero hacerlo en la próxima entrega.

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