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Autor Tom Bradbury - Traducción y edición: Javier
Higueras. SKYWATCH 55 |
| Es sus continuas series sobre cómo y dónde encontrar
ascendencias por los alrededores de una nube, Tom Bradbury considera en
esta ocasión los temas de las nubes con cola, los agujeros azules
y la subsidencia y nos da algunas reglas empíricas para permanecer
lejos de las descendencias. |
Mantenerse
fuera de la descendencia.
Ev 1. Mirar la base de la nube, especialmente el lado que se encuentra
a sotavento. En muchas ocasiones verás un rápido desmoronamiento
en el lado de sotavento de un banco de cúmulos. La base de la nube
se puede volver rasgada con fragmentos dispersos que cuelguen hacia abajo.
Una parte de una nube puede sufrir un cambio en menos de cinco minutos,
que la haga pasar de ser una nube con buen aspecto a ser una nube en dispersión.
2. Si ves barbas colgando compara su nivel con el nivel general
de la base de las nubes. Las barbas que cuelgan claramente por debajo de
las bases son, normalmente, buenos signos. Son malos signos las barbas
o jirones de nube que comienzan por encima del nivel principal de las nubes.
Estos últimos no son más que los restos de un cúmulo
que se está deshaciendo. Ver la Fig. 3. A presenta unos cúmulos
con barbas bajo la base principal; éstas son generalmente un buen
signo de ascendencia. Los frentes de brisa marina y otras líneas
de convergencia muchas veces presentan este aspecto. B muestra barbas formadas
por una nube en descomposición; están en su mayor parte por
encima del nivel de condensación y casi invariablemente denotan
descendencias.
En
la Fig. 4 vemos dos clases de escalones nubosos. A pertenece a la clase
que tiene su mejor ascendencia próxima al escalón y bajo
la base más alta. Escalones como éste son causados por la
conjunción de dos masas de aire, una más húmeda y
otra más seca. El aire seco produce una base más alta y una
mejor ascendencia.
En B los escalones han sido causados al ser tumbadas las partes
superiores de las nubes por los vientos más fuertes en altura. Cuando
esto ocurre las cumbres desplazadas pierden su fuerza ascensional y uno
ha de ir a la base principal para encontrar térmicas activas. Esto
puede sonar algo confuso aunque normalmente se suelen encontrar las diferencias
entre un escalón producido por una masa de aire más seca
y un escalón producido por el desplazamiento de la parte superior
de una nube. |
| Nubes con cola
Las
colas horizontales que salen de una nube cumuliforme frecuentemente muestran
qué extremo se está hundiendo. La foto B es un ejemplo de
una cola de nube que marca el lado de un gran cúmulo que decae.
La Fig. 5A es un dibujo de una cola que marca el lado debilitado de un
gran cúmulo y que pone de manifiesto cómo una sucesión
de células han ido construyendo la nube por el lado derecho y cómo
el aire subsidente a la izquierda desmorona la nube. La Fig. 5 B es un
esbozo que muestra una nube con una cola mucho más corta a su izquierda
allí donde la nube está muriendo. En el medio y hacia la
derecha hay una base bastante plana con algunas barbas denotando ascendencia.
Las colas de nube inclinadas (no horizontales) pueden ser una
indicación de que las nubes se han formado con vientos bastante
fuertes cuando una térmica estrecha ha sido arrancada de la superficie
antes de que sea lo suficientemente grande como para producir un cúmulo
de talla decente.
Cuando una torre de cúmulos se dispara hacia arriba demasiado
rápido y comienza a evaporarse y a caer, la base originalmente horizontal
puede ser totalmente destruida dejando únicamente trozos deshechos
de nube.
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| Agujeros azules.
Es posible que resulte muy desconcertante cuando uno descubre que todas
las nubes que uno tenía enfrente se han desvanecido dejando un gran
agujero azul. Puede haber varias razones para tales vacíos:
1. El área que tenemos delante puede ser algo más
baja y demasiado húmeda para que se produzcan térmicas. Grandes
extensiones de los valles del Severn o del Thames y el claro ejemplo de
los llanos de Somerset son ejemplos de tales áreas muertas. Son
particularmente malas después de producirse chubascos.
2. Aire marino puede haber entrado desde la costa.
3. Puede haber una frontera entre una masa de aire húmeda
llena de cúmulos y otra mucho más seca que tenga un nivel
de condensación demasiado alto para la formación de cúmulos.
En tal caso, esta zona azul todavía debería de ser volable.
4. La inversión puede haber descendido por debajo del
nivel de condensación. Probablemente habrá térmicas
azules aunque la fuerza ascendente será más débil
ya que la profundidad de la capa convectiva es menor. Si la altura alcanzada
por las cumbres de los cúmulos han ido menguando paulatinamente,
esto significa probablemente que la inversión también ha
ido bajando.
5. Puede que el área haya estado cubierta por la niebla
por la mañana y la temperatura se haya ido elevando lentamente.
Es arriesgado adentrarse en tales áreas. Las térmicas se
forman mucho más tarde en las zonas que han tenido niebla al amanecer.
6. Puede haber una zona localizada de subsidencia en altura inusualmente
fuerte inhibiendo la formación térmica. Esto es bastante
infrecuente y pasamos a describirlo a continuación. |
| Subsidencia localizada.
La subsidencia, el lento descenso del aire desde arriba, es algo muy
común cuando los anticiclones o las dorsales se están desarrollando.
El proceso tiene mucha importancia porque produce una capa estable o inversión
a unos cuantos miles de pies sobre la superficie. Se da por sentado que
la subsidencia anticiclónica es raramente mayor a 3.000 pies/día.
En mi opinión la subsidencia se puede comportar como lo hace la
descendencia entre nubes. Ésta es normalmente muy suave si la consideramos
promediada sobre un gran área, pero uno se puede encontrar con pequeñas
regiones de descendencia mucho más fuerte. De la misma forma la
subsidencia anticiclónica es normalmente demasiado gradual para
ser percibida por una aeronave, pero puede haber lugares donde esté
concentrada en el interior de una área más pequeña
y así la descendencia sea mucho más potente.
El
Double Eagle, primer globo de helio que cruzó el Atlántico,
encontró algo así al oeste de Irlanda. La tripulación
vio un gran agujero circular en la sólida capa de estratocúmulos
que había bajo ellos. Cuando el globo (que había estado sobre
los 20.000 pies) pasó sobre este agujero azul experimentó
un descenso que no pudo ser detenido hasta que alcanzaron los 4.000 pies.
Perdieron 15.000 pies en solo una hora incluso a pesar de que fue efectuado
el lanzamiento de lastre.
Esta clase de subsidencia se puede dar sobre tierra también,
produciendo un agujero azul en un campo de cúmulos. La Fig. 6A es
una representación de lo que veríamos si mirásemos
tal agujero desde arriba. La Fig. 6B es una sección transversal.
Si llegas al borde de un gran agujero azul bordeado por cúmulos,
piénsatelo dos veces antes de forzar tu entrada en tal vacío.
Volar dibujando el perímetro bajo nubes activas es más rápido
que adentrarse en la zona muerta donde te puedes quedar estancado muy bajo
volando ascendencias débiles.
Dado que uno raramente sabe qué ha producido un agujero
azul, normalmente merece la pena desviarse alrededor de él si es
posible. Sé de un piloto sabio que se desvió de la ruta haciendo
tres lados de un cuadrado para evitar poner rumbo hacia un casi seguro
campo de aterrizaje bajo el cielo azul. |
| Recapitulación
Las rutas marcadas en los mapas son una ayuda muy valiosa para la navegación
pero uno no ha de sentirse obligado a seguirlas invariablemente.
Sospecho que una de las razones de los errores que se cometen cuando se
realizan los primeros vuelos de cross-country es que el piloto se ve arrastrado
a volar en línea recta. Es mucho más importante seguir líneas
de energía y desviarse hacia las nubes con buen aspecto y evitar
las brumas de deshecho. Intenta permanecer con altura y gira cualquier
ascendencia fuerte con la que te cruces aunque no necesites ganar altura
en ese momento.
Cuando te acerques a las nubes fíjate más en la
base que en sus cumbres. Las cúpulas bien redondeadas de los cúmulos
pueden estar desplazadas del lugar donde la próxima térmica
hará su entrada por la base de la nube. La ascendencia que tu esperas
encontrar puede que todavía no haya producido su propia cúpula.
Si ya estas alto, mira las sombras en el suelo. Si la sombra de la nube
está llena de agujeros, lo más probable es que bajo ella
encuentres descendencias antes que ascendencias.
Los pilotos experimentados que se lanzan a completar triángulos
a velocidades que exceden los 100 Km/h. (1) saben cuando pueden ignorar,
con total seguridad, estas reglas elementales. Ellos casi siempre pueden
remediar un error "rascando" en un punto bajo y ganando altura de nuevo.
La velocidad es una consideración secundaria durante los primeros
vuelos de cross-country y merece la pena volar sobre una línea ondulada
buscando la energía y permaneciendo alto tanto tiempo como sea posible.
(1) recordemos que el autor se está refiriendo, una vez más,
al mundo de los veleros.
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