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Después de que el hombre se da cuenta que para volar necesita
más que imitaciones rudimentarias del aleteo de las aves y comprende
que debe aumentar su conocimiento en lo que hoy en día llamamos
aerodinámica, crea aparatos e instrumentos que le permitan medir
las fuerzas que experimentan los cuerpos dentro de fluidos en movimiento.
Desde el siglo XVIII rondaba la idea de que estas fuerzas dependían
de la velocidad relativa entre el cuerpo y el fluido, por ello se diseñaron
brazos mecánicos que se desplazaban sobre rieles, sosteniendo distintos
prototipos; el problema de este sistema era que el modelo se movía
a través de un flujo turbulento, desordenado por el movimiento del
brazo. Para obviar este obstáculo, se decidió dejar el modelo
quieto y hacer que circule el aire alrededor de él; y si a esta
idea la colocamos dentro de un ducto, obtenemos lo que conocemos como un
túnel de viento.
Aunque hay muchas familias de túneles de viento, en general pueden
definirse como conductos que llevan en alguna parte de su trayecto un ventilador
accionado por un motor, que se encarga de que el aire fluya de manera constante;
usualmente las aspas del ventilador son diseñadas, según
el tipo de túnel que se vaya a construir, de manera similar a como
se hacen las de los aviones. La parte de interés para la experimentación
es la sección de pruebas, que debe ser transparente para permitir
la observación e incluso filmación, en ella se instala el
modelo y diferentes aparatos que miden las fuerzas que experimenta éste
y las condiciones del aire que atraviesa esa sección. Resulta de
interés que la sección de pruebas sea de menor área
que el resto del túnel, ya que por conservación de caudal
genera una velocidad mayor cerca del modelo; ahorrando energía en
el ventilador, que genera el mismo efecto en la sección de pruebas
con una potencia menor, que además reduce las pérdidas por
fricción en las paredes y codos del túnel.
Como una reducción brusca en el área de la sección
genera desprendimientos y turbulencias, en la entrada de esta se coloca
un cono que reduce de manera gradual el área, al que se le llama
contracción
(figura
1), de manera similar, al terminar la sección de pruebas hay un
tramo llamado difusor, encargado de aumentar el área y disminuir
la velocidad del aire.
Aunque las velocidades con que se experimenta en los túneles
de viento varían dentro de un amplio rango, solo se considerarán
las menores a 300mph, denominadas subsónicas, donde la compresibilidad
del aire es despreciable. La atracción de los túneles de
viento radica en que no es necesario someter a experimentación el
prototipo sino a un modelo que guarde semejanza aerodinámica. Para
conocer las fuerzas que se aplican al caso real, en un túnel subsónico,
esta semejanza requiere que el número de Reynolds sea igual para
el prototipo y el modelo, además debe existir una similitud geométrica,
lo que hace que ambos tengan la misma escala de longitudes, tiempos y fuerzas.
El tamaño del modelo define en muchos casos el tamaño de
la sección; en teoría sería ideal que la sección
tuviera el mayor ancho posible, sin embargo, por razones económicas,
es aceptable que la envergadura del modelo sea como máximo cuatro
quintas partes del ancho de la sección, de manera que el efecto
de las paredes no se vea reflejado en las mediciones.

Dentro de las variaciones en los túneles de viento, la principal
diferencia es la posibilidad de la recirculación del aire. Pueden
ser de circuito abierto donde el aire que entra no vuelve a salir
(figura 1) o de circuito cerrado (figura 2), donde el aire realiza
siempre el mismo recorrido. Un túnel del primer tipo tiene la ventaja
de ser relativamente más barato en su construcción, pero
requiere de más aire disponible, más energía y hace
más ruido. Uno de tipo cerrado ahorra más energía
(solo gasta la necesaria para restaurar las pérdidas por fricción),
no necesita de tanto aire disponible pero resulta mucho más costosa
su fabricación y montaje. Estos dos tipos de túneles pueden
tener una sección de pruebas con paredes (tipo NPL) o sin paredes
(tipo Eiffel); se prefiere la primera, pues resulta más fácil
colocar y cambiar tanto los modelos como las herramientas de medición.

Muchos túneles tienen propósitos específicos, por
ejemplo los túneles de densidad variable, que buscan simular
el flujo con altos números de Reynolds, lo que logran comprimiendo
el aire hasta presiones cercanas a siete veces la atmosférica. Los
túneles de
vuelo libre buscan simular el planeo de los aviones,
son de circuito y sección abierta, donde se deja caer el modelo
bajo la acción de la gravedad y el flujo del aire. Otro factor importante
de un avión es la tendencia que tenga a dar giros después
de entrar en pérdida, para lo que se usan "spin tunnels"
que son túneles de viento verticales, en los que el aire fluye hacia
arriba; el modelo se coloca dentro y se filma durante la pérdida
y su recuperación, para ser estudiado después con detenimiento.
Los túneles no van dirigidos exclusivamente al diseño
de aeronaves, sino también al de automóviles, bicicletas,
edificios, a simular la propagación de incendios y de contaminantes
atmosféricos. Los túneles también sirven para visualizar
el flujo, como es el caso de los túneles de humo en los que
se utilizan fuentes de aceites vaporizados para marcar líneas y
trayectorias en el fluido.
Diseño de túneles de viento
Para la siguiente discusión se asumirá que el objetivo principal
será el diseño y prueba de aeromodelos, que es el caso más
común para los túneles.
Tanto los requerimientos como los costos determinan el tamaño y
velocidad del aire en la sección de pruebas y la potencia requerida
por el ventilador. La sección puede tener muchas formas: circular,
elíptica, rectangular, cuadrada, hexagonal u octogonal, como las
pérdidas debidas a su forma son mínimas, la elección
de su geometría obedece principalmente a consideraciones aerodinámicas
y a la utilidad marginal que represente. El techo y piso planos hacen muy
fácil la instalación de modelos, balanzas aerodinámicas
y su calibración. En especial una sección que tenga un alto
igual a dos tercios de su ancho es aún más ventajosa pues
requiere de menores correcciones. Debido a que la capa límite se
engrosa a medida que el aire atraviesa la sección de pruebas, crea
un área efectiva menor, aumentando la velocidad. A pesar de que
no se ha desarrollado un método de diseño para solucionar
este problema, se recomienda que las paredes tengan un ángulo de
divergencia alrededor de medio grado y muchas veces es necesario hacer
un ajuste fileteando las esquinas, una vez que el túnel esté
montado, hasta obtener mediciones estáticas en la presión
longitudinal.
La longitud usual de una sección de pruebas varía entre
una y dos veces la dimensión mayor de la sección. No debe
olvidarse hacer la sección transparente o colocar suficientes ventanas
para su filmación y observación.
Debido a que las pérdidas a través de un ducto varían
proporcionalmente con el cubo de la velocidad, el objetivo del difusor
es reducir la velocidad expandiendo el fluido y recuperando la presión
estática, el difusor está dividido en dos partes por el ventilador.
Los difusores son muy sensibles a errores de diseño, pueden crear
separación de la capa límite de manera intermitente o estable,
que es difícil de detectar y puede causar vibración en el
túnel, oscilación del ventilador y variación en la
velocidad de la sección de pruebas. El diseño del difusor
resulta ser clave en el éxito del túnel, pues es necesario
encontrar el punto óptimo para aumentar el área, sin permitir
que la capa límite se desprenda. Los difusores se describen con
la relación entre las áreas de entrada y salida o con el
ángulo equivalente de cono, que es el ángulo que surgiría
al trazar un cono truncado entre el área de entrada y la de salida.
La relación de áreas recomendada debe ser de cinco o seis
a uno y el ángulo debe ser de siete grados o menos.
Hay que tener en cuenta que al difusor no le llega un flujo laminar,
el aire que sale de la sección de pruebas no es uniforme lo que
hace aún más difícil el papel del difusor.
Los dos problemas que debe superar un cono de contracción tienen
que ver con su geometría; primero, se produce un gradiente de velocidad
opuesto al deseable en la entrada y salida de la contracción, lo
que puede generar un desprendimiento, aumentando la potencia y disminuyendo
la calidad de la medición. Además, la superficie de las líneas
de flujo de una contracción rectangular se choca con sus propias
paredes, lo que genera un flujo secundario, responsable del desprendimiento
y la reducción de la velocidad, esto puede solucionarse haciendo
un filete en el cono de contracción. Como no se había desarrollado
un cálculo físico que permitiera diseñar la contracción,
se hacía por adaptación de métodos aproximados o "al
ojo". Con el advenimiento de los computadores y de los métodos numéricos
se han podido implementar programas que simulen el papel de las contracciones,
evitando hacer piezas reales inútiles. Muchas veces aunque no se
construya el túnel a escala y se simule, algunas partes se realizan,
como la contracción, la sección de pruebas y la difusión
que son críticas en el éxito del túnel, de forma que
se pueda medir previamente su sensibilidad a flujos no uniformes.
Reducción de turbulencia: "Honeycombs" y pantallas
La turbulencia en la sección de pruebas se reduce instalando honeycombs
y pantallas antes de la contracción. Las pantallas hacen que la
presión tenga una gran caída en el sentido del flujo, lo
que reduce de una manera drástica las velocidades altas y de una
menos severa las bajas; en ambos casos genera una velocidad axial uniforme.
Los honeycombs hacen que la presión caiga de forma moderada, teniendo
un efecto menor en la homogeneización de las velocidades axiales,
pero debido a su longitud vuelve constantes las velocidades laterales.
La longitud mínima de un honeycomb debe ser de seis a ocho veces
el tamaño de la celda.
Cómo calcular las pérdidas en un túnel de viento?
Una vez revisadas las diferentes partes que deben de tenerse en cuenta
a la hora de diseñar un túnel de viento, resulta fácil
calcular la potencia necesaria para ponerlo en marcha; en el caso de un
túnel cerrado, las pérdidas de energía por ciclo coinciden
con el trabajo que debe hacer el ventilador para mantener el fluido en
marcha.
Antes de seguir, vale la pena aclarar que toda esta teoría para
secciones circulares se puede aplicar a secciones de otras formas gracias
al diámetro hidráulico. Si definimos A como el área
perpendicular al flujo y p como el perímetro mojado (perímetro
del área seccional que está sometido a esfuerzos de fricción)
definimos el diámetro hidráulico Dh como:
Que es la mejor manera de aproximar un ducto no circular para aplicarle
las ecuaciones para ductos circulares
La manera más lógica de aproximarnos al cálculo
de las pérdidas en un túnel de viento, se deriva de seccionarlo
en cinco partes correspondientes a las secciones cilíndricas, las
esquinas, la sección de expansión, la de contracción
y los honeycombs o pantallas, calculando para cada una el coeficiente de
pérdida K.
Como la ecuación de Bernoulli enuncia que

Donde los términos en la entrada del ducto tienen los subíndices
"e" y a la salida los "s". Como la presión de entrada es igual a
la de salida (atmosférica) y suponemos que los puntos de entrada
y salida están a igual altura, la ecuación se reduce a

Además las pérdidas de energía se pueden calcular
como

donde Ao es el área de la sección de
pruebas y ko son los coeficientes de pérdida de
las secciones en que dividimos el túnel anteriormente.
La caída en un ducto de longitud L es
donde

entonces
Para tubos lisos y números de Reynolds bajos

donde D es el diámetro local (ft), V la velocidad local (ft/s)
y Re es el número de Reynolds, con la viscosidad del aire en las
condiciones dadas. Como ésta ecuación es tediosa de solucionar
para (,, es razonable buscar los números necesarios en la gráfica
1.
las pérdidas ocurren por fricción contra las paredes y por
expansión, la combinación de las dos, está dada por

donde ( es la divergencia entre los muros opuestos, D1 es el diámetro
pequeño y D2 es el diámetro mayor. Una expansión menor,
genera pérdidas pequeñas, lo que se aprecia diferenciando
la ecuación

La eficiencia máxima se obtiene cuando el ángulo de divergencia
es de cinco grados, pero usualmente los problemas de espacio, hacen que
el ángulo que se utilice sea ligeramente mayor.
Para esquinas de la forma indicada en la figura 3, la relación que
se utiliza es empírica, basada en una caída de presión
de 0.15 para un Reynolds de 5x10
Las pérdidas en la contracción son
exclusivamente debidas a la fricción, la caída en la presión
esta dada por

donde Lc es la longitud del cono de contracción,
entonces

asumiendo un valor medio para lambda . Como la contracción total
es usualmente menor al 3%, los errores en este cálculo no son muy
relevantes.
Las pérdidas debidas a los honeycombs son usualmente el 5% del total,
no son fáciles de calcular, por lo que se obviaran en este artículo.
Para las pantallas el coeficiente de pérdidas está dado por

Donde
D = diámetro del alambre
M= longitud de la malla
Rd = Reynolds basado en el diámetro del alambre d.
Al sumar todos estos coeficientes de pérdidas, se obtiene la
fracción de energía, que está dada por

éste valor es una medida de la eficiencia del túnel de
viento; usualmente es mayor que la unidad, indicando la cantidad de energía
almacenada en la corriente de aire es capaz de realizar trabajo a una alta
taza antes de llegar al reposo.
Referencias:
POPE, Allan; Wind Tunnel Testing; Ed, John Wilen & Sons,
Londres 1964.
ANDERSON, John d.; Fundamentals of Aerodynamics; Mc Graw- Hill;
Singapore 1991
WHITE, Frank; Mecánica de fluídos; Ed. Mc Graw-Hill;Espana
1979

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