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Otra técnica para mantenernos volando en el aire,
es mediante la ascendencia generada por las térmicas, siempre
suponiendo, que estas asciendan a una velocidad superior a la tasa de caída
del Ala Delta. En un próximo capítulo sobre meteorología
explicaremos cómo se forman. De momento basta saber que son masas
de aire caliente, que se desprenden del suelo y ascienden por ser más
ligeras que el aire que las rodean.
Al lado podemos ver una animación de una térmica. Las
térmicas realmente no se ven ni se pueden detectar con los medios
que disponemos (supongo que la TIA sí tiene medios). Solamente si
las atravesamos volando, podremos sentir la fuerza que ejercen sobre el
Ala Delta (si somos lo suficientemente sensibles) o percibir la indicación
acústica que produce el variómetro. |
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Si
volamos rectos a través de la térmica, sólo ascenderemos
mientras la atravesamos. La velocidad vertical del Ala Delta será
la velocidad ascensorial de la térmica menos la tasa de caída
del Ala: si la térmica sube 5 m/s y el Ala desciende 1 m/s, resultará
una tasa de ascenso de 4 m/s. En la figura de la izquierda podemos ver
una simulación de lo que sucede cuando atravesamos una térmica.
(recordar que las térmicas son invisibles) |
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Qué
hacemos con la térmica: Para aprovechar al máximo la
térmica debemos volar en su interior todo el tiempo que podamos,
y para ello debemos girar continuamente mientras esta ascienda, procurando
no perderla, o lo que es lo mismo sin salirnos de su interior. Con algo
de tiempo y práctica sabremos girar térmicas sin salirnos
y aprovechando las zonas de mayor ascendencia de la misma. Como las térmicas
no son perfectas, deberemos corregir la trayectoria casi continuamente,
para mantenernos cerca del interior de la misma, lo que llamamos el núcleo,
donde se halla la zona con mayor ascendencia.
A la derecha podemos ver un dibujo animado que simula el ascenso a través
de una térmica, girando lo mas próximo al núcleo.
En esta ocasión no hemos representado la térmica. Ojo: es
una representación, por tanto no está a escala. |
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| Cómo empezar a girar: Cuando hallamos una térmica
es posible que entremos de frente, entonces notaremos como el Ala Delta
asciende equilibrada. Si girásemos inmediatamente, seguramente nos
saldríamos de ella, por eso es preciso esperar unos 3..4 segundos
antes de iniciar el primer giro, que puede ser hacia la derecha o hacia
la izquierda (en competiciones se establece el sentido de giro antes de
la primera manga, alternando en las sucesivas)
Lo más habitual es entrar en la térmica por un lateral,
entonces el plano de ese lado se levanta a causa de la fuerza ascensorial.
En este caso tenemos dos opciones, para resolver la situación: |
Giro
de 270º: dejar que el Ala termine de girar sola en el sentido
contrario a donde se halla la térmica. Se supone que con esto se
consigue entrar de frente cuando se concluye el giro. Es una opción
cómoda por el poco esfuerzo que requiere, pero existe el riesgo
de no encontrarla, pues combinando la deriva de la térmica, la tasa
de descenso del Ala y la propia descendencia que rodea la térmica,
lo normal es encontrarnos muy lejos de ella. |
Giro
de 90º: ir a por la térmica. Es la mejor opción.
Cuando se levanta el plano, giramos hacia ese lado, primero para compensar
la ascendencia y evitar que la térmica nos desplace, y posteriormente
para entrar en la misma. Esta opción requiere esfuerzo, pues en
ocasiones las térmicas son muy fuertes y nos obligan a cargar todo
el peso durante varios segundos hasta que el Ala responde y gira.
Las ventajas son obvias, es más difícil perder la térmica
y todo el tiempo que luchamos para entrar en ella son metros que ganamos. |
| Una vez dentro de la térmica debemos buscar el núcleo,
zona de máxima ascendencia, y procurar mantenernos lo mas cerca
de él mediante pequeñas correcciones. |
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El
núcleo: la térmica no asciende a la misma velocidad por
todo su área. En el centro sube bastante más rápido
que en el exterior. Podemos poner como ejemplo una diana de tiro, donde
la numeración vendría a ser la velocidad ascensorial en la
térmica, 10 m/s en el centro y 1 m/s en el exterior.
Cuanto más cerca del núcleo volemos, más deprisa
ascenderemos, pero girar próximos al núcleo, normalmente
deberemos volar bastante inclinados, pero para evitar la perdida de sustentación
deberemos volar a mayor velocidad, que al mismo tiempo implica una mayor
tasa de caída, por tanto siempre hay un límite para dicha
inclinación y en consecuencia para el radio de giro.
No hay dos térmicas iguales, pueden ser estrechas y potentes
siendo difíciles de girar y fáciles de perder, o ser amplias
y suaves pudiendo girar sin esfuerzo, aunque tardaremos en ganar altura.
Hay térmicas con varios núcleos, lo suficientemente próximos
como para sobrevolarlos todos en secuencia.
Con práctica llegaremos a conocer la velocidad e inclinación
óptima para cada térmica. |
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Centrar
la térmica: una norma elemental para mantenernos en la térmica
y volar de la forma más eficiente es la siguiente: "Si la indicación
del vario sube, abrir el giro; si la indicación del vario baja,
cerrar el giro". Con ella podremos centrar cualquier térmica.
Podemos practicar en casa sobre el papel, dibujando una térmica
con diferencias entre franjas de 0,5 m/s y pasearnos por ella, procurando
no hacer giros demasiado estrechos (que en la práctica no podríamos
realizar con el Ala Delta). Simulamos que entramos en ella, en ocasiones
de frente en otras de lado, tomamos diferentes decisiones para cada caso,
para poder comprobar los diferentes resultados que obtenemos. Comprobaremos
que la regla funciona.
Cuando volamos dentro de la térmica, debemos intentar construir
mentalmente un plano de la misma; situar los puntos donde se sube más
y aquellos donde descendemos. Con práctica funciona y nos servirá
para facilitar la labor de centrado. Esto es especialmente útil
cuando se trata de una térmica estrecha y débil, y estamos
entrando y saliendo de ella continuamente. En Mallorca tenemos frecuentemente
este tipo de térmicas, que sólo se pueden girar muy cerradas
y con gran precisión, pues si te desvías es fácil
perderlas.
Una
pregunta frecuente entre los pilotos más noveles es: por qué
cuando vuelan en la térmica se encuentran que en un punto del giro
suben mucho y el lado contrario apenas suben; simplemente se encuentran
descentrados y en un punto del giro están pasando sobre el núcleo.
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